Tu baby shower perfecta

La llegada de un nuevo bebé a casa siempre es motivo de alegría, así que, ¿por qué no lo celebramos con una fiesta? Últimamente está muy de moda celebrar un ‘baby-shower’, una fiesta que organizan los propios padres, o bien sus familiares y amigos, antes de que nazca el bebé. Esta costumbre es una tradición arraigada en EE.UU y en Latinoamérica y una gran oportunidad para que los más cercanos a la familia expresen su alegría, y, de paso, le hagan algún regalito a los futuros papás.

Los preparativos

Generalmente se encargan de la organización los propios padres, aunque también pueden hacerlo sus familiares o amigos más cercanos. Como en cualquier fiesta que se precie, en un baby shower la comida y la bebida son primordiales. Lo más habitual es hacerlo como merienda, hay que tener en cuenta que la mamá, estando embarazada, no podrá estar activa hasta altas horas de la noche.
Algunos padres mandan invitaciones formales para su fiesta, aunque otros prefieren comunicarlo directamente a sus allegados por otros medios. Sea como sea, a este tipo de eventos suelen acudir los más cercanos a los futuros padres.
Así que, en función de los invitados, se puede preparar algo de picoteo rápido, o recurrir a platos más elaborados. Naturalmente, hay que tener en cuenta la época del año, el verano siempre ofrece más opciones de menú atractivas y coloridas como cócteles, helados o tartas frías.
La decoración, por supuesto, también cuenta. Tratándose de un baby shower, la temática y los colores son fáciles de elegir. Lo más lógico es elegir tonos pastel, y como adornos, recurrir a globos, banderitas y motivos infantiles. Si además se añade algún que otro peluche o juguete, la mesa tendrá el toque definitivo.
Una buena idea, que además adorna y anima la fiesta, es poner en un rincón visible un libro de firmas. Así, los invitados podrán dejar en él un mensaje para el futuro bebé, algo que seguro se convertirá en un preciado recuerdo cuando se haga mayor.
También se puede montar un ‘photocall’ o un fondo sobre el que nuestros invitados puedan hacerse fotos. Si queremos rizar el rizo, podrían imprimir esas fotos en el momento y pegarlas en un álbum junto con un mensaje para el nuevo miembro de la familia.

Los regalos

Pero, además de buenos deseos y consejos, los invitados a un baby shower suelen llevar regalos para el bebé. Las opciones son infinitas, pero algunas de ellas resultan más útiles y son más valoradas por los padres que otras.
Sin duda el presente estrella son los pañales, ya sea en forma de tarta, o directamente en su caja. Es una apuesta segura, ya que es un elemento que los padres van a usar con seguridad y en grandes cantidades. Como complemento, existen papeleras específicas para pañales que también vienen muy bien.
Si quieren buscar otras alternativas más ‘vistosas’, las canastillas son muy buena opción. Incluyen todo tipo de productos para el cuidado del bebé y normalmente muselinas, colonias, algún peluche, ect. Además suelen ser muy vistosas, por lo que resultan un regalo perfecto.

Otras opciones que los padres seguro agradecen son los marcos de huellas, donde podrán fijar la huella del pie o la mano del recién nacido; las luces de noche, que iluminan tenuemente la habitación; o cualquier peluche o juguete que el bebé pueda ir usando según vaya creciendo.
Por supuesto, un presente muy recurrido y siempre eficaz es la ropa. Muselinas,
bodys, monos, pijamas etc serán bienvenidos en cualquier casa donde un bebé esté a punto de llegar.
El baby shower también es un momento ideal para tener un detalle con la madre y hacerle un regalo. En este caso, le vendrán bien un sinfín de complementos que hacen el embarazo y la lactancia más llevaderos, como los cojines de lactancia, o los aceites y cremas especialmente indicados para embarazadas y lactantes.