El carrito del bebé es una de las compras que más preocupa a padres y madres, y a la que suelen dedicar más tiempo antes de decidirse. ¡Es lógico! A día de hoy existe tanta información como productos diferentes, lo que en ocasiones termina complicando la elección más que facilitándola.

Sin embargo, hay una pregunta que nos repetimos a menudo: ¿nos fijamos realmente en los aspectos más importantes a la hora de comprar un cochecito para el bebé? En The Baby House llevamos muchos años asesorando sobre éste y otros productos, y por eso queremos compartir contigo nuestra experiencia. ¡Vamos allá!

El componente emocional en la compra de un carrito de bebé

Hay un diálogo que se repite una y otra vez cuando los futuros papás y mamás vienen a nuestra tienda buscando un cochecito. Es más o menos así:

The Baby House: ¡Hola! ¿Os puedo ayudar?

Mamá y Papá: Sí, gracias. Estamos buscando un carro de paseo.

TBH: Genial. ¿Tenéis ya alguna idea de lo que queréis para que partamos de ahí?

MyP: Bueno… nos gustaría uno que fuera bonito y moderno, así en color (color cualquiera) y que pese poco. Ah, y que se pliegue fácilmente…

Detrás de esta situación se esconde el motivo de que, en muchos casos, la compra de un carrito de bebé no satisfaga las necesidades de sus padres. Y, lo que es peor, ¡las del recién nacido! ¿Dónde está el error? En que se tiende a poner el foco en aspectos emocionales, como el color y el diseño del cochecito o que esté “de moda”, y secundarios, como el plegado, el peso o que el capazo esté homologado (a este punto ya le dedicaremos un artículo más adelante). ¿Notas que falta algo? Efectivamente… ¡nada de esto es importante para el bebé!

Es normal que esto ocurra. Al fin y al cabo, el primer paso en la búsqueda de un carrito de bebé es el de mirar y remirar catálogos, revistas, sitios web… Y, como es lógico, los fabricantes hacen grandes esfuerzos en que su producto llame la atención visualmente, marque tendencia, se conozca a través de personajes famosos, etc. Sin embargo, nuestra experiencia asesorando a padres y madres nos dice que en la compra de un carro de paseo debe existir equilibrio entre el gusto y la estética, y la utilidad real del producto.

Y esto, ¿cómo se consigue? Te lo explicamos encantados 😉

El orden lógico para acertar en la compra de un carro de bebé

El diálogo que te presentábamos antes es muy cercano a la realidad que experimentamos día a día en The Baby House. Y cuando se produce, intentamos hacer ver a los futuros papás que hay que enfocar la cuestión de manera diferente.

Éste es el orden lógico que, desde nuestro punto de vista, debe abordarse cuando se va a comprar un cochecito.

1. El carrito de bebé tiene que ser cómodo y seguro para el recién nacido

¡Es lo primero que debemos mirar! Al fin y al cabo, ¿quién va a ser el principal usuario del producto? ¡Y ni siquiera puede opinar! Así que toca ponerse en su lugar, lo que significa fijarse en aspectos como la buena suspensión del cochecito, el aislamiento de las ruedas o el acolchado del asiento, para que el bebé vaya siempre lo mejor posible.

Pero además, hay otras cosas como la protección solar que ofrecen sus textiles, o la ventilación que presentan, que en determinadas ciudades (como nuestra Sevilla cuando empieza a apretar el sol…) pueden ser elementos fundamentales.

2. El carrito de bebé tiene que ser práctico y adaptarse a las necesidades de la familia

Una vez que te hayas asegurado de que el cochecito es perfecto para el bebé, es cuando debes empezar a cubrir tus propias necesidades, así como las de tu pareja e, incluso, las de otros familiares que pueden llegar a utilizar a menudo el producto (por ejemplo, los abuelos).

En este punto es cuando debe hacerse hincapié en que el carro tenga un chasis bien diseñado, para que pueda conducirse con facilidad incluso con una sola mano, una cesta amplia, para que puedas llevar en ella todo lo que necesites, o un tamaño de silla que no se quede corto, para que el producto dure más tiempo y lo puedas amortizar mejor.

Aquí entrarían otro tipo de cuestiones, importantes también pero a nivel secundario y de manera muy adaptada. Por ejemplo, la facilidad de plegado del carro es algo que preocupa mucho a papás y mamás, pero la realidad es que casi todos son sencillos de plegar cuando nos han explicado bien cómo hacerlo (¡En The Baby House damos casi una “masterclass”!). También es muy común preocuparse por si el carrito cabrá o no en el coche, lo que dependerá mucho del modelo que tengas pero, en cualquier caso, a día de hoy gran parte de estos productos caben en cualquier maletero retirando, como mucho, una rueda.

Finalmente, el tema del peso es también muy recurrente, y sobre todo las mamás suelen preguntar por cochecitos que pesen poco. Sin embargo, la realidad es que salvo que vayas a necesitar cargar con el carro por escaleras a diario, un quilo de más o de menos apenas te supondrá diferencia. Y, sobre todo, no debería ser un elemento de decisión por encima de las prioridades que comentábamos antes…

 3. El carrito de bebé tiene que gustar estéticamente a sus compradores

Una vez que todo lo anterior está bien claro es cuando, ahora sí, la mamá y el papá deben pensar en gustos, colores, estampados, diseños, moda y demás. Como podrás imaginar, en este punto hay una variedad enorme, y los fabricantes ofrecen productos cada vez más coloridos y con mayores posibilidades de combinación.

En resumen: lo normal es que termines comprando un carro de paseo que te guste y que case con tu estilo, pero nuestra recomendación es que no superpongas la estética a lo relacionado con la adaptación a tu bebé y a tus propias necesidades. En nuestra experiencia profesional, lo mejor es aplicar la lógica para que el producto no sólo cumpla al máximo con su objetivo, sino que además su compra te sea lo más rentable posible y le saques el mejor partido durante el mayor tiempo que puedas.