Llevar el bebé a la playa puede ser una de las experiencias más bonitas y enriquecedoras como padres. Sin embargo, muchos especialistas siguen teniendo divergencias sobre la edad recomendada para que los bebés tengan su primera experiencia junto al mar. Algunos recomiendan no hacerlo antes de los primeros 6 meses de vida, otros, mínimo después del primer año. La decisión última será de los padres, pero en ningún caso debería ser antes del medio año, pues la piel del bebé es todavía muy sensible.

Si eres de los que le gusta pasar todo el día tomando el sol en la playa y ahora tienes un bebé, te daremos algunos consejos que debes tener en cuenta para disfrutar de un verano seguro, protegido y divertido con los niños.

Los mejores consejos para llevar a los bebés a la playa

Ir a la playa con un niño puede ser una odisea, pero ni muchos menos es una misión imposible. Es más, puede ser una experiencia inolvidable. Por eso a continuación, te daremos los consejos que necesitas para hacerlo.

Llevar solo lo imprescindible

Ir a la playa no es como ir a dar un paseo al parque. Es por ello que elementos como el cochecito o el baúl de juguetes no tienen demasiado sentido en un día de playa con tu bebé. Por contra, si adquieren más sentido objetos como un portabebé o un bolso bien organizado con un par de pañales, toallitas y una muda de ropa “por si acaso”. Ambas cosas te simplificarán mucho la vida. Además, tampoco te olvides de llevar alguno de los juguetes favoritos del pequeño, a ser posible que no sean de mucho valor, ya que podrían perderse en la arena más fácil de lo que piensas.

Los horarios y los tiempos. ¿Cuándo y cuánto tiempo ir?

Como ya hemos dicho, bajo ningún concepto se deben llevar a la playa a los bebés menores de 6 meses. ¿El motivo? En los primeros meses tienen una piel realmente suave y vulnerable que no puede ser expuesta directamente al sol y mucho menos de forma prolongada. Igualmente, muchos expertos desaconsejan que vayan a la playa antes del año, incluso aunque estén protegidos con una sombrilla, ya que su piel sigue siendo sensible y proclive a sufrir quemaduras por el sol.

Si aún con estas recomendaciones no puedes resistirte a tener un día de sol y playa con tu pequeño, entonces te recomendamos que lo hagas con un horario muy limitado que no incluya las horas centrales del día, donde los rayos solares inciden con más fuerza. Por ejemplo, a primera hora de la mañana o un poco antes de la cena, cuando la temperatura es agradable, pero el sol no quema. Así garantizarás que no esté expuesto a los rayos de sol más dañinos y peligrosos.

Asimismo, debes tener en cuenta que la arena es abrasiva y refleja el sol, por lo que no es bueno que estén siempre en ella. Es por ello que también te recomendamos que vistas al bebé con una camiseta de algodón y una gorra.

Usar crema solar o no con el bebé en la playa

Los bebés muy pequeños no tienen la piel preparada para las cremas solares ya que podría causarles reacciones alérgicas. A partir de los 6 meses podremos aplicar protector solar, pero siempre teniendo en cuenta unas pautas.

Hay que tratar de buscar cremas con un factor de protección superior a 30, que sean resistentes al agua y de cobertura total. Media hora antes de ir con tu bebé a la playa procura extender bien la crema en las partes más sensibles como las orejas, la nariz, la nuca, las manos o los pies. Y, una vez allí, recuerda volver a aplicarla con frecuencia cada 2 o 3 horas, principalmente, después de salir del agua.

Hidrata bien al bebé en la playa

Al estar expuesto al sol, es muy importante mantener al bebé siempre hidratado. Y es que perder líquidos puede tener graves consecuencias para su salud.

Si estás con la lactancia materna, entonces llegará con que le des el pecho con frecuencia. En caso de que tenga menos de 6 meses, no necesitará agua, ya que le bastará con la de la leche materna. En caso de que sea mayor, entonces deberías tener siempre a mano una botella de agua mineral. Y, por supuesto, ¡atento a los golpes de calor! Según diversos estudios los pequeños de menos de 1 año tienen más riesgo de sufrir un golpe de calor, por eso lo importante de ir con el bebé a la playa en los horarios más frescos. Conocer y estar atentos a los síntomas de un golpe de calor, será lo mejor para reaccionar lo antes posible. Muy atento a síntomas como náuseas, mareas, vómitos, sueño, etc.

¿Bañarse con ropa o no?

Ya te decimos desde ya que mejor con ropa. Y es que cuanta más protección extra tenga tu bebé mejor. Los filtros físicos como camisetas, gorros o gafas serán la mejor barrera entre los rayos ultravioleta y su delicada piel. Para la ropa, elige siempre tejidos ligeros, en colores claros. A poder ser, siempre de algodón, un material transpirable que le resultará muy cómodo al bebé.

Hoy en día hasta existen prendas específicas que protegen la piel del bebé y que, además, también pueden usarse en un chapuzón, ya que son de secado rápido..

¿Estás listo ya para ir a la playa con tu bebé?

Esperamos que después de leer este artículo te hayan quedado claras muchas cosas sobre llevar a tu bebé a la playa. Como ves, no es una cuestión baladí, ya que hay que tomar más precauciones de las que podría pensarse a simple vista. Pero no te preocupes, si sigues estos consejos a rajatabla podrás tener un genial y maravilloso día de playeo con tu retoño.

Te invitamos a echar una ojeada a nuestra tienda online de bebés, donde tienes a tu disposición todo lo que necesitas para el cuidado y la crianza de tu bebé.