Aunque a muchos padres novatos cortar las uñas de su bebé les parezca una misión “casi imposible”, lo cierto es que no se necesita un master para hacerlo. Y es que más allá de cierta maña, paciencia y delicadeza, hacer la manicura y pedicura de tu pequeño no requiere de nada especial.

Alrededor de esto existen muchos mitos. Que si no se pueden cortar las uñas antes de tal tiempo, que al hacerlo pueden aparecer enfermedades y un largo etcétera de mitos infundados. Pero de hecho, es imprescindible cortar las uñas al niño o niña, ya que llegará un momento en que pueda lastimarse con ellas. Por eso, en el post de hoy te damos las claves que necesitas para que en tus primeras veces todo salga bien.

Cuándo cortar las uñas al bebé

Justo después de nacer, las uñas de los bebés están muy adheridas a la piel. Maniobrar de forma cómoda para cortar las uñas en tan pequeños miembros solo requiere delicadeza y buen pulso. Sin duda, podremos decir que puede ser complejo cortarlas, pero no imposible. Algunos expertos coinciden en que es recomendable esperar 3 o 4 semanas para acortar su tamaño, pero no es una ciencia exacta.

Lo único cierto es que en los primeros días las uñas de los pequeños son más quebradizas y débiles, hasta que pasan unas semanas donde ya se vuelven más resistentes y permiten cortarlas con todas las garantías.

A partir de ese momento no hay por qué temer en cortar las uñas a un recién nacido. Es más, es recomendable, ya que en cuanto empiezan a sobresalir de lo que es el mismo dedo, al mover los brazos y piernas lo más probable es que acaben arañando su cuerpo.

¿Con qué frecuencia hay que cortar las uñas al bebé?

Hay que tener en cuenta que las uñas del bebé crecen bastante rápido, por lo que por norma general, será necesario cortarlas al menos cada semana, al menos las de las manos. En caso de que las uñas de tu peque crezcan aún más rápido, entonces podrás aumentar la frecuencia de corte o bien intentar perfilarlas de forma regular con una lima.

Cómo cortarle las uñas a un recién nacido

Aunque no existe el libreto maestro que te indique cómo cortar las uñas a tu bebé, si sigues estas recomendaciones que te vamos a dar, seguro que todo saldrá rodado:

  • Elige un momento tranquilo: sin duda, es la mejor decisión posible. Y es que si queremos evitar riesgos y peligros, parece lógico esperar siempre a que el niño se tranquilice y esté relajado. El momento tendrás que valorarlo tú, aunque sí es cierto que hay algunos momentos ideales como pueden ser después del baño, tras ser amamantado o incluso mientras duerme plácidamente.
  • La posición es importante: la facilidad o complicación de cortar las uñas a tu bebé dependerá también de la posición en la que lo coloques para hacerlo. Cuando es muy pequeño, te recomendamos hacerlo con el pequeño acostado boca arriba y en una superficie firme, para que se sienta seguro. Además, también es imprescindible que puedas acceder con facilidad a sus extremidades. En caso de que el bebé ya se sostenga sentado, entonces podrás sostenerlo sobre tus piernas y utilizar tu pecho como respaldo. Puedes aprovechar también para abrazarlo y aguantar el brazo donde no estás cortando las uñas, para evitar que por cualquier cosa el pequeño lo mueva y se haga daño.
  • El tiempo justo: aunque haya que hacerlo con delicadeza y paciencia, tampoco es lo más adecuado tener al bebé mucho tiempo cortándole las uñas. Alargar el proceso hará que pueda ponerse nervioso y, por tanto, empezará a moverse más, a llorar, a estar intranquilo…
  • Utiliza siempre el material adecuado: ten en cuenta que estás hablando de la salud de tu pequeño, así que poca broma. Es imprescindible usar tijeras o cortauñas especialmente pensados para bebés. Y es que este tipo de instrumental tiene la punta redondeada y un tamaño reducido para ser más manejable, por lo que se adapta perfectamente a la uña del pequeño.
  • El tipo de corte es también importante: te aconsejamos cortar la uña a ras del dedo y, en ningún momento, acercarse mucho a la piel. En cuanto a la forma, es preferible cortar en cuadrado que de forma redondeada, aunque siempre puedes perfilarlas y aplicar una ligera curva en las esquinas para que no queden picos. Para rematar las pequeñas imperfecciones, lo mejor será que utilices alguna lima en vez de apurar con las tijeras.

Otro consejo esencial es el de fijarse siempre en las uñas de tu bebé. Observarlas te será útil para detectar posibles infecciones u hongos según el color que presenten, además de comprobar si se han clavado en la carne.

Asimismo, hay pequeños trucos que te simplificarán mucho la vida y que puede que no conozcas hasta que te pongas, como se suele decir, con las manos en la masa. A muchos padres les funciona cortarle las uñas al bebé tras el baño (el bebé se relaja y además la humedad ablanda las uñas), tras haber recibido el pecho, después de un masaje cuando está dormido, etc. Como en otras tareas familiares, si hay dos personas para cortar las uñas al bebé, será mucho más sencillo ya que, mientras uno sostiene al niño en la mejor posición o lo tranquiliza, el otro puede maniobrar de forma más cómoda. Tengamos ayuda o no, lo cierto es que ya has visto que cortar las uñas a un bebé no es tan difícil.

Ahora ya lo sabes todo sobre como cortar las uñas a tu bebé. ¡Solo queda ponerse manos a la obra!

En resumen, como te hemos contado, cortar las uñas a un bebé no es para nada complejo. Solo hay que seguir una serie de recomendaciones de las que hemos dejado constancia en esta guía que has leído. Léela de nuevo, fija bien los conceptos más importantes y… ¡ponte a ello! Y es que lo mejor que puedes hacer es dejar cualquier miedo atrás y atreverte. ¡Es la mejor forma de aprender!